dissabte, 28 de desembre del 2013

A veces los milagros pasan!

Tengo muchas ganas de explicaros lo que pasó con un chico, con uno maravilloso.
Por la mañana me desperté, me duché, almorcé, y fui al instituto.
Como cada día en clase, mientras el maestro no mira, me empiezan a tirar bolitas de papel que a dentro han escrito insultos. Ya sé que esto lo tendría que decir al profesor, pero pasaría que el profe le diría a los alumnos porqué me insultan, todos me harían algo al final de clase como tirarme la mochila a un charco, tirarme al suelo, etc... y mi padre me preguntaría que me ha pasado. Y desde ahí se montaría un follón...
Llegó la hora del patio y como Mary iba a la otra clase pues fui a esperarla. Cuando la clase se estaba vaciando vi que Mary no había venido y entonces me fui al baño a pasar los 20 minutos de patio allí. Ahora muchos os estaréis preguntando porqué me quedé al baño y no fui al patio con otra amiga. Pues porqué no tengo ninguna amiga más. Hace unos meses, al empezar este curso, vino una niña nueva con la cual me estaba haciendo amiga y reíamos mucho las dos junta, pero le metieron en la cabeza que era pobre y que sólo quería ser su amiga para conseguir dinero y ahora sólo me mira con cara de desprecio. Le dije una vez que lo que le estaban diciendo sobre mi era mentira, pero todos los de mi curso estaban en contra de mi y lo dejé estar. 
¿Por dónde estaba? Ah sí, en la hora del patio. Pues nada más de nuevo en el instituto, pasé las cuatro horas de clase que me faltaban igual que las dos primeras y el patio que me faltaba de 10 minutos igual que el primero. 
Cuando llegué a casa, mi padre, como cada día, me preguntó como había ido el instituto, yo le dije que bien. Me puse a comer, fui a ver la televisión y por ahí las 4 de la tarde, Mary me llamó para decirme porqué no había venido al insti y para invitarme a su casa a pasar la tarde con ella y su primo que había venido de un pueblo de Inglaterra llamado Fowey, así que me preparé y mi padre me llevó a casa de ella. Me abrió la puerta su primo y, sonriendo, me dijo; "Hola, encantado de conocerte. Me llamo Raúl, creo que Mary ya te ha dicho que soy su primo jajaja!" Y yo como una gran tonta me quede roja como un tomate diciendo "encantada" tartamudeando con los nervios que tenía encima. No podía creer que un chico tan guapo me hablara con simpatía a mi, estas cosas a mi no me pasaban y era muy fuerte!
Pasamos la tarde muy bien jugando al domino, a la oca, al parchís y haciendo concursos de miradas que, por cierto, perdí todas las veces que concursé ya que me tocaba el primo de Mary y me empezaba a poner roja y me reía.
Mi padre me había dicho que a las 8:00 p.m me vendría a buscar a la plaza del pueblo donde vivía Mary, así que a las 7:45 p.m me fui de casa de mi mejor amiga para llegar a tiempo la plaza. Una de las frases de Raúl que siempre me quedará es "Si quieres te acompaño y hablamos". Puede que para muchos sea una frase normal, pero... Que un chico de 15 años me diga eso A MI?!! Flipandoooo...
Estábamos sentados en un banco. Él me miró, yo lo miré, me sonrió y...